El poder del poeta futurista.
El presente informe tiene como objetivo analizar el poema “solo quiero milagros” de Vladímir Mayakovski,
poeta ruso que se adscribe al movimiento futurista. Comenzaré con el análisis de la obra bajo los parámetros
del manifiesto futurista escrito por el italiano Filippo Marinetti originalmente en el 1909, a continuación
plantearé un mi interpretación personal fundamentada con los elementos descritos en mi análisis.
El poema “sólo quiero milagros” presenta una estructura poco convencional, ya que, sus versos son de una
extensión irregular y no se divide en estrofas, esto puede obedecer al espíritu futurista de abandonar los
convencionalismos y romper con la tradición literaria anterior, respecto al hablante lírico se puede distinguir
la figura de un poeta futurista a través del siguiente fragmento “quizá sea/ el último poeta” aquí podemos ver
como el hablante lírico se identifica como el último poeta y la pregunta que nos puede nacer es la siguiente
¿qué pasa con los demás poetas que deben existir? Quizás el hablante lírico siente que todos los demás no
merecen ser poetas porque estarían estancados en la tradición antigua y no entregan su alma al futurismo como
lo hace él, desde este punto de superioridad el hablante lírico se refiere a las personas a las que quiere guiar
hasta un nuevo futuro donde los futuristas son los reyes como podemos apreciar en los últimos versos
“me retiraré a mi trono/ con agujeros de estrellas en las bóvedas gastadas/ Me acostaré/ luminoso”.
Respecto a los elementos del futurismo, podemos encontrar los siguientes. En los primeros compases del
poema podemos apreciar como el hablante lírico plantea la superioridad del hombre sobre la naturaleza a
través del siguiente fragmento.
“la cara listada de la abulia ahorcada,
y sobre la cerviz espumajosa
de los ríos veloces
retuercen los puentes sus brazos de hierro.
El cielo llora
desconsolado,
sonoro” (Mayakovski, solo quiero milagros).
En este fragmento podemos encontrar las bases del futurismo, una naturaleza en decadencias, unas cerviz
espumosa y un cielo que llora son solo espectadores de la fuerza de un puente, representado como gigantescos
brazos de hierro flexionandose como un halterófilo dispuesto a levantar 500 kilogramos de peso, el único
elemento natural que sobresale es el río, que también nos retrotrae al futurismo a través de la velocidad,
sin embargo este ensalzamiento se hace solo para verse vencido ante la fuerza del hierro, lo que quiere decir
que incluso el elemento más fuerte de la naturaleza se rinde ante el ingenio del hombre futurista.
EL siguiente elemento que es digno de ser analizado es la imagen que tiene el hablante lírico de él mismo que
podemos apreciar en los siguientes versos.
“Yo, intrépido,
mantuve en los siglos el odio a los rayos de día;
con el alma tensa, como nervios de cable,
soy
el rey de las lámparas.
Vengan a mí” (Mayakovski, solo quiero milagros).
En los versos presentados, podemos entender la forma en que el hablante lírico se compara con las máquinas,
adquiere adjetivos propios del futurismo y que demuestran ese dinamismo, valentía y velocidad, soy intrépido,
y mezcla la débil carne con elementos más propios de las máquinas que el futurismo tanto alaba, nervios como
cables y finalmente desde esta posición de superioridad absoluta utiliza un símbolo que desde prometeo ha
representado el conocimiento, la luz, y se corona como el rey de las lámparas llamando a todos aquellos
que deseen ser iluminados por su tremenda sabiduría y poder.
A modo de interpretación, diré que el poema “solo quiero milagros” pretende mostrar a los poetas futuristas
como los únicos capaces de crear verdadero arte y el que quiera ser un artista deberá seguir las mismas reglas,
tan superior es este poeta futurista que plantea lo siguiente “les mostraré,/ con palabras/ sencillas,. Como un
mugido” como un maestro que enseña a niños, como palabras sencillas para que aprenda, rebajando a los demás
y va un paso más allá, tratándolos como al ganado diciendo que hasta podría mugir para que lo entiendan. Es tan
elevada la posición del poeta futurista que como planteé anteriormente, es como un dios, está más allá de la luz
del sol que es algo natural y despreciable, sino que, él es la misma luz y desde su trono será capaz de entregarles
a todos la capacidad de alcanzar un estatus divino desafiando a los propios dioses,
“Apenas toque con los dedos vuestra cabeza
os crecerán los labios
para enormes besos
y una lengua
afín a todos los pueblos.”